CASO PRÁCTICO 3
Caso práctico 3: Gestión del
proceso de aprendizaje
Torre-Monte es el nombre de un centro educativo, privado y
mixto, ubicado en la ciudad de Murcia. Cuenta con las etapas de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato,
así como con dos Ciclos de Grado Medio de Formación Profesional: Técnico en Gestión
Administrativa y Técnico en Actividades Comerciales. El número de alumnos
roza ya los 900 y el equipo del centro lo conforman 75 profesores. El
Departamento de Orientación está conformado por un orientador, que es el jefe
de departamento, un especialista en Audición y Lenguaje (AL), un especialista
en Pedagogía Terapéutica (PT) y un profesor de Formación y Orientación Laboral
(FOL). A petición de las familias, la labor fundamental del Departamento de
Orientación se centra en el diagnóstico de necesidades específicas de apoyo
educativo, con la intención de identificar cuanto antes posibles problemáticas
y/o dificultades que puedan incidir en el aprendizaje del alumnado. Una vez
detectadas, se trabaja de manera colaborativa con el profesorado del centro
pertinente, así como con las familias, en el diseño, planificación,
implementación y evaluación del proceso de actuación a seguir con el alumno en
cuestión. La filosofía es personalizar al máximo el proceso de
enseñanza-aprendizaje de aquellos alumnos diagnosticados. Desde hace un par de
años, el orientador es cada vez más consciente de una mayor y determinada
demanda por parte del alumnado de 1º y 2º de Educación Secundaria Obligatoria
(ESO), alumnado, en principio, sin problemas ni dificultades aparentes o
diagnosticados. Esta demanda se centra en la solicitud de pistas para la
planificación del estudio, el control del ambiente, el manejo de la información
y la documentación o el diseño de un método de estudio, por citar algunas de
ellas. Aunque la ayuda la han solicitado un número considerable de alumnos, el
orientador se ha visto obligado a atender estas peticiones de manera
individual, dada su falta de tiempo para planificar un tipo de actuación
conjunta que pueda dar respuesta a esta nueva demanda. En realidad, la atención
prestada desde el Departamento de Orientación por el orientador, desde su
comienzo en el centro, ha sido de esta manera, bajo demanda del alumnado, o de
las familias y el resto del profesorado en su caso. Dada la filosofía del centro
educativo Torre-Monte de personalizar al máximo la ayuda prestada ante
problemas y/o dificultades, el orientador considera que esta es la mejor manera
de intervenir, proporcionando una atención personal, directa e individual, lo
que le permite ajustarse al máximo a las necesidades y características de las
personas que solicitan su consejo, asesoramiento o simple información.
1. ¿Desde qué concepto de orientación se parte en cada caso
práctico? ¿Qué características de la orientación identificáis en cada uno?
La orientación como ciencia de intervención que tiene una intencionalidad.
Es un proceso continuo, evolutivo y preventivo basado en el acompañamiento,
asesoramiento y apoyo que va dirigido a todas las personas tanto en el ámbito
social como educativo y abarca todas sus dimensiones. Tiene un carácter
transformador o de cambio tanto de la persona como del entorno, atiende a sus
necesidades con el fin de cubrirlas, actúa como guía en la toma de decisiones a
partir de las circunstancias del entorno, donde lo importante es saber
gestionar la información. Asesoramiento personal, académico y profesional para
que la persona obtenga los conocimientos necesarios para el desarrollo de su autorrealización
y la prepara para que aprenda a plantear y gestionar su proyecto profesional y
de vida.
2. ¿Qué objetivo(s) persigue la intervención orientadora en cada
caso práctico?
Los objetivos del orientador en este caso son: saber adaptarse a
las características individuales de cada alumno; realizar una intervención
personal, directa e individual; diagnosticar las necesidades del alumno
previamente; saber solucionar la problemática que se plantee empleando recursos
adecuados; transmitir un conocimiento completo al alumno teniendo en cuenta sus
intereses; planificación, organización y desarrollo de la información para que los alumnos
decidan sobre sus estudios e itinerarios según su vocación; ayudar a que los
alumnos sean conscientes de sus capacidades intelectuales y de su capacidad de
esfuerzo; adaptación y ajuste al proceso para alcanzar la transformación y el
cambio; diseñar programas de intervención especiales para el desarrollo de
alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo.
3. ¿En qué principio(s) se basa la intervención orientadora en
cada caso práctico?
La intervención está relacionada con el principio de intervención
social, el cual tiene en cuenta las condiciones del contexto en que se desenvuelve
el alumno, puesto que influye en la toma de decisiones y en su
desarrollo personal. El entorno personal, cultural y social son consecuentes de
sus experiencias vividas, así como de sus éxitos o fracasos.
El orientador actúa sobre el contexto socio-comunitario a la
hora de orientar al alumno, permitiendo que pueda conocerse a sí mismo y al
entorno con el objetivo de crear una adaptación activa y constructivista,
obteniendo resultados favorables y eliminando obstáculos.
4. ¿Qué función(es) de la orientación se pone en práctica en cada
caso práctico?
Entre las funciones que puede realizar el orientador dentro del
centro educativo encontramos las siguientes: Identificar necesidades educativas;
tener en cuenta el contexto; organización, estructuración y planificación
previa de la orientación que se va a realizar; diagnosticar al alumno; prevención
ante posibles problemas o dificultades; valoración de las necesidades;
evaluación, investigación y registro de la información; ayudar y orientar a los
alumnos durante el proceso educativo; promover la autorrealización; aconsejar
en la toma de decisiones para la elección de las salidas profesionales; diseño
de recursos didácticos.
5. ¿Desde qué área se plantea la intervención orientadora en cada
caso práctico?
Desde el área de atención a la diversidad, puesto que se encarga
de adaptar el aprendizaje a personas con características peculiares, que tienen
limitaciones a nivel físico, psíquico, sensorial, etc. Todos los alumnos tienen
el derecho de recibir una educación común e individualizada, ya que todos deben
ser reconocidos y valorados. Además el orientador debe promover la
participación e integración en el aula. Por ello surge lo que se conoce como
escuela inclusiva, que da respuesta educativa adaptada a las características
del alumno, ajusta la enseñanza a sus necesidades concretas. Este tipo de
alumnado requiere de una educación especial adaptada a sus posibilidades con el
uso de adaptaciones curriculares, por tanto, no pueden formar parte de la
educación ordinaria. Requieren de un seguimiento y evaluación para que puedan
titular.
Otra área que desde mi punto de vista también interviene, es la orientación
en los procesos de enseñanza-aprendizaje que contiene un carácter
transformador, formativo y comprensivo, se trata del diagnóstico y detección de
las necesidades del alumno que se pretenden cubrir a través de la intervención
orientadora. El orientador actúa como guía de los conocimientos que el propio
alumno incorpora, logrando cambios significativos orientados al logro de una
mayor competencia, lo cual conlleva al éxito escolar. Para ello, es fundamental
promover la participación y motivación de los estudiantes mediante el uso de
estrategias, técnicas, recursos y habilidades de aprendizaje, que facilitan la
forma de almacenar, utilizar y adquirir la información.
6. ¿Desde qué contexto se plantea la intervención orientadora en
cada caso?
El orientador interviene desde un contexto educativo ya que se
trata de un centro escolar que cuenta con las etapas de Infantil,
Primaria, Secundaria y Bachillerato, así como con dos Ciclos de Grado Medio de
Formación Profesional. Realiza una adaptación para cualquiera de las áreas a
las que tenga que atender, se compromete con el proceso escolar con el fin de
alcanzar cambios o transformaciones como facilitar el desarrollo personal y
social, la toma de decisiones y ayuda a la formación de un proyecto profesional
y de vida, evitando así problemáticas como el absentismo, fracaso escolar,
desmotivación, dificultades de aprendizaje.
7. ¿Qué agentes y destinatarios de la orientación identificáis en
cada caso?
Entre los agentes encontramos: el orientador como profesional
cualificado en su materia; los paraprofesionales, entre los que cabe destacar a
los profesores, que son aquellos agentes que cuentan con tareas más amplias,
pero también ligadas a la orientación; aquellas personas que han recibido un
asesoramiento en el campo de orientación y que, tras ella, puede realizar
tareas propias de la orientación, como pueden ser las familias o el alumnado.
En cuanto a los destinatarios podemos decir que son el alumnado
que forma parte del centro educativo y requiere de atención por parte del orientador.
Repercute también sobre las familias que pueden producir efectos positivos
sobre el alumnado. El profesorado es el destinatario con menor influencia de la
intervención orientadora, puesto que colaboran profesor y orientador
conjuntamente en la participación, colaboración y coordinación del alumno
durante el desarrollo del proceso.
8. ¿Con qué rol(es) actúa el orientador en cada caso práctico?
En este caso el orientador interviene como coordinador y diseñador
de recursos. Inicialmente realiza un estudio para conocer detalladamente los
cambios o mejoras que se quieren abordar en función de las necesidades o
problemas con que cuenta el alumno, después se coordina con otros servicios o
profesionales para dar una respuesta lo más especializada y personalizada
posible al usuario o elabora el mismo esos servicios o programas necesarios en
función de la demanda. Todas las actuaciones del proceso deben estar
interconectadas para lograr el objetivo. El orientador es en el que recae la
máxima responsabilidad por lo que es imprescindible la formación, la
coordinación y la dinamización.
9. ¿Qué competencias debe poner en acción el orientador en cada
caso? Clasifícalas
atendiendo al modelo de Competencia de Acción Profesional.
El orientador debe tener un perfil formativo del orientador
competente, compuesto por:
Saber profesional formado por: competencias técnicas
(saber): conocimiento especializado que constituye la base de todo proceso
orientativo. Y competencia metodológica (saber hacer): capacidad para resolver
problemas de forma autónoma y flexible. Basadas en: Conducta profesional, competencia
evolutiva e investigadora, competencia tecnológica, conocimiento del desarrollo
de la carrera.
Competencias participativas (saber estar): habilidad para
colaborar en el trabajo, interactuar y cooperar en equipo de manera comunicativa
y constructiva; mostrando un comportamiento orientado al grupo y al
entendimiento interpersonal. Basada en: habilidades de comunicación, competencia
interpersonal, competencia intercultural, comportamiento ético.
Competencia personal (saber ser): formar su propia
imagen e identidad a través del desarrollo de la personalidad que permite al
orientador ser capaz de organizar, decidir y asumir sus responsabilidades en el
puesto de trabajo. Basada en: Desarrollo personal y profesional, ética
profesional, equilibrio emocional, competencia en la supervisión de las
habilidades de uno mismo.
10. ¿Desde qué modelo de intervención en orientación se puede
actuar en cada caso
práctico? Además de argumentar la respuesta a partir de sus
características, explica las
fases, ventajas y limitaciones de dicho modelo
En este caso la intervención orientadora se realiza desde un
modelo de programas, el cual trata de una acción continua basada en el diseño
de programas en función de las necesidades, el contexto, las metas, los
recursos, las estrategias y las habilidades que el orientador ha de tener en
cuenta. Se dirige al logro de los objetivos marcados, entre ellos destaca el
desarrollo de las competencias del alumno en función de las necesidades
detectadas previamente, contiene unos fundamentos teóricos que dan sentido a la
acción. Va dirigida no solamente a alumnos que presenten limitaciones o
problemas de aprendizaje, sino también a cualquier alumno que requiera de la
supervisión o consejo durante el proceso de enseñanza-aprendizaje por parte del
orientador. Permite la intervención de diferentes agentes educativos, como es
el caso del profesorado.
Las fases que componen este modelo son las siguientes:
-
Análisis del contexto e identificación de
necesidades: detectar previamente las necesidades en un contexto para posteriormente
poder satisfacerlas
-
Planificación y diseño del programa: preparar
las condiciones necesarias para el diseño del programa: áreas de actuación,
conocer los objetivos y metas, agentes de intervención, estrategias de
intervención, etc. Debe haber una fundamentación teórica y coherencia entre las
distintas fases
-
Ejecución del programa: para la realización
del programa es necesario la disponibilidad de estrategias y recursos humanos,
así como servicios de apoyo.
-
Evaluación del programa: análisis y valoración
de la información, comunicar los resultados para comprobar que el programa ha
conseguido alcanzar las metas y objetivos propuestos
En cuanto a las ventajas destacamos:
-
Es un proceso sistemático, planificado y
funcional
-
Garantiza una mejora
-
Favorece la motivación y participación por
parte del alumno
-
Va dirigido a todos los alumnos
-
Se anticipa a los problemas que puedan surgir
-
Permite la colaboración de otros agentes
comunitarios
En cuanto a las limitaciones podemos decir:
-
Falta de formación por parte del profesional
de la orientación
-
Actitudes negativas y falta de motivación de
los agentes dificulta el proceso
-
La falta de recursos y estrategias para la
intervención
11. ¿Desde qué unidad(es) y/o servicio(s) de orientación se puede
abordar la intervención
en cada caso práctico?
El orientador interviene desde los Departamentos de Orientación
que son servicios internos que se encuentran en la propia organización
educativa. Se encarga de atender a la diversidad del alumnado con dificultades
de aprendizaje, ofreciendo igualdad de oportunidades propia de un centro
educativo de calidad. Al igual que orientar al alumnado sobre la toma de
decisiones o dificultades que se le puedan presentar en cuanto a las salidas
profesionales.
REFERENCIA
Martínez, P. et. al Martínez, M.; Perez, F.J.; González, C.; González, N. (2017). Manual de orientación educativa y profesional. Editorial Diego Marín.
ResponderEliminarEstoy totalmente de acuerdo con tu concepto de orientación, lo he visto bastante completo, aunque me gustaría destacar cuando dices que es un asesoramiento personal, académico y profesional para que la persona obtenga los conocimientos necesarios para el desarrollo de su autorrealización y la prepara para que aprenda a plantear y gestionar su proyecto profesional y de vida. También, estoy de acuerdo con los objetivos mencionados, ya que dicho colegio se basa en una filosofía que se centra en personalizar al máximo el proceso de enseñanza-aprendizaje de aquellos alumnos diagnosticados, por tanto se debe de intervenir proporcionando una atención personal, directa e individual, lo que le permite ajustarse al máximo a las necesidades y características de las personas que solicitan su consejo, asesoramiento o simple información.
No estoy de acuerdo contigo respecto al principio que mencionas, ya que bajo mi punto de vista se basa en los principios de: prevención, desarrollo, compromiso, igualdad, equidad, responsabilidad, justicia social, sostenibilidad, equilibrio y participación.
Estoy de acuerdo contigo respecto a las funciones, las áreas, el contexto, los agentes, los destinatarios y la unidad(es) y/o servicio(s) de orientación en el que se aborda la intervención que mencionas. También, estoy de acuerdo contigo respecto al rol del orientador, pero añadiría: el orientador como asesor, el orientador como investigador y evaluador, y el orientador como agente de cambio.
Estoy de acuerdo con las competencias que nombras, aunque yo añadiría la competencia técnica (saber) y la competencia metodológica (saber hacer), la competencia participativa (saber estar) y la competencia personal (saber ser).
Y por último, no estoy de acuerdo respecto al modelo que eliges, ya que yo diría que se basa en el MODELO COUNSELING, también llamado modelo clínico, de consejo o de asesoramiento directo, ya que es un proceso externo, individual, directo y reactivo. Se basa en la relación entre dos personas de diferente estatus, en este caso orientador – alumnado, en la que el experto presta ayuda para la resolución de un problema o problemas, proporciona asesoramiento para potenciar el desarrollo personal, educativo y profesional o bien para facilitar determinados cambios en la conducta del sujeto.
Gracias Alba por tu aportación, estamos de acuerdo en que partimos de un asesoramiento que es fundamental para guiar a los alumnos en su proceso formativo, no solo respondiendo a las dudas que les surgen sino también atendiendo de forma específica e individualizada a aquellas personas que necesitan apoyo y ayuda puesto que tienen dificultades de aprendizaje. Además en este proceso no solo interviene el orientador sino todo el circulo cercano al alumno, como puede ser su tutor y su familia. Si bien podemos decir que diversos principios forman parte del orientador en este caso, aunque yo había preferido centrarme en el principio de intervención social que actúa activamente sobre el entorno socio-comunitario y tiene como objetivo eliminar obstáculos y desarrollar aspectos favorables con el fin de alcanzar una adaptación activa y constructiva. Gracias a tu comentario he podido rectificar el apartado de competencias; de acuerdo contigo es necesario citar el cuadro de Competencias de Acción Profesional en orientación educativa y profesional basadas en el saber, saber ser, saber hacer, saber estar. En cuanto al modelo de orientación yo pienso que ambos podrían ser validos y aplicables, tal vez depende desde que punto de vista queramos abordar la orientación.
ResponderEliminarConcepto y objetivos adecuados y adaptados a la descripción dada del caso, me gusta mucho el concepto que das de orientación ya que bajo mi punto de vista se adapta muy bien al concepto de orientación dado por Bisquerra y Álvarez (2010).
ResponderEliminarLos principios en los que se basan en mi opinión son como bien dices el principio de intervención social y a su vez también se basa con el principio de desarrollo, debido a que cada caso diagnosticado en el centro educativo Torre-Monte recibe una atención personal e individualizada.
En conclusión veo bien analizado el resto de apartados en los cuales coincido contigo.
En este último caso Nerea, coincido con mis dos compañeras en cuanto al concepto de orientación que has aportado, ya que se adapta correctamente a las características de este caso, como bien mecionas sirve de asesoramiento en los distintos ámbitos básicos, para que sepa aplicarlos en su vida personal y profesional.
ResponderEliminarDiscrepo en cuanto a la escasez de principios, como en los anteriores, creo que deberías añadir alguno más, en este caso como el principio de desarrollo, participación y prevención.
Los destinatarios y agentes están bien identificados y argumentados.
Creo que de manera genérica tus 3 casos prácticos están bien redactados, explicados y reflexionados.